El rojo es uno de los colores estrella de toda Navidad que se precie, también de esta.
Lo vemos, por ejemplo, más saturado que nunca, en la colección de IKEA VINTERFINT, que no solo lo usa en adornos, textiles o papel de regalo: ¡también en originales ‘bolas’ en forma de flores de amarilis.
Se lleva combinado con blanco para conseguir un toque muy actual, y con verde y dorado para una estampa más tradicional.
Estos dos tonos funcionan como un pack perfecto, que se intensifica si los combinamos con el verde propio de árboles y guirnaldas navideñas.
Lo vemos en guirnaldas de bayas (uno de los must de la temporada).
Esta, concretamente, es de Leroy Merlin: “Son una elección sofisticada y atemporal”, explican desde la empresa.
La típica corona de plástico que decora la entrada de las casas en estas fechas también suele hacer gala de esta combinación.
Esta, por ejemplo, es de Amazon y destaca por ser muy clásica, con ramas de acebo, estrellas, bayas y piñas, de 35 centímetros de diámetro.
Otro clásico básico de la estación, que puede ser muy elegante y actual si se opta por tonos más bien mate, como los que propone Zara Home en sus encantadoras velas en forma de abeto.
El dorado es otro color top con el que mezclar los anteriores.