La Navidad de este año tiene reservada una sorpresa que promete llevar hacia una celebración más sofisticada e inusual: el negro.
Existen varias razones que explican el ascenso del negro a la cima de la próxima decoración navideña.
Para el sitio Color Psychology, siempre fue el color de la sofisticación, y al incorporarlo a la decoración navideña permite dar un aire más refinado a los espacios.
Por último, la Navidad está llena de referencias a la noche: la noche de paz, las luces que brillan en la oscuridad, la idea de refugio y calidez frente a la frialdad del invierno.
Por este motivo, el negro es un color que recrea este encanto nocturno.
Puede que la idea de una Navidad en negro suene intimidante, pero la realidad es que este color ofrece un sinfín de posibilidades decorativas.
El negro es sinónimo de sofisticación.
El negro es un color versátil que se adapta perfectamente a diferentes combinaciones.
Para el sitio Christmas Time, una de las más clásicas y exitosas es la de negro con dorado, y otra opción interesante es el negro con plateado.
Para un contraste audaz, se pueden sumar detalles en rojo, que mantienen el toque navideño tradicional y aportan calidez al esquema monocromático.
La clave está en lograr un buen equilibrio: que el negro destaque pero sin perder la armonía.